
Alsacia es una zona preciosa del Este de Francia que linda con Alemania. Cuando paseas por los pueblos y ciudades de Alsacia, observas la arquitectura de las casas, que es muy distinta al resto de Francia; se parece más a Alemania, y cuando lees la historia, lo entiendes todo. Alsacia ha sido alemana y francesa en el pasado, en la guerra “parecía la moneda de cambio de la derrota” a mi parecer.
A veces no sabes por dónde empezar a visitarla. También te preguntas en qué época del año ir. Yo he ido en verano (finales de junio-principios de julio) y la recomiendo muchísimo; vale la pena disfrutar de estos bellos pueblos donde se inspiraron los hermanos Grimm y Disney para crear sus cuentos y películas de animación.
Hay tantas cosas que hacer y visitar que no vas a poder verlo todo. En mi caso, además fui con un niño, entonces el turismo se enfoca diferente porque aunque me gusta la cultura, hay que dejar un ratito cada día al disfrute de los niños para que no se agobien. A ellos no les gusta mucho hacer turismo y jugando haces tengan ilusión por estar allí. Así, cuando digan… “qué rollo”, les digas: “venga un poquito más y enseguida vamos a hacer «esto» que te gusta y lo vas a pasar genial”.
Os voy a contar mi experiencia de 3 días en Alsacia. Fueron 3 días intensos, no lo vimos absolutamente todo de cada sitio, pero sí que disfrutamos de la magia, el entorno, la arquitectura, las atracciones y los museos de la zona. Alsacia es un lugar de cuento con muchas cosas que hacer, mientras más días estás más cosas haces y más cosas te apetece hacer.
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Alojamiento
Para empezar a organizar el viaje, hay que pensar dónde alojarse. Yo hice caso de los consejos y reservé el hotel en Colmar dos noches. Nuestro “campamento base” era en Colmar, de ahí nos desplazamos a los distintos sitios. En mi caso, como fui en coche, me alojé en las afueras, cerca de la estatua de la Libertad de Colmar. Sí, la estatua de la Libertad fue diseñada por Bartholdi, nacido en Colmar; allí está el museo de Bartholdi que no me dio tiempo a ver. Elegí alojarme en las afueras porque es más económico y, como fui en coche, tenía forma de desplazarme. No necesitaba estar en pleno centro de Colmar; cada uno elige la ubicación de su alojamiento según sus circunstancias.
Si vas con la caravana o furgoneta camperizada, recomiendan pernoctar en el camping car de Besanzon, que vale 7€ la noche.
¿Qué visitar?
Te puedes sacar un pase si llevas ideas de hacer más cosas además de pasear y comer. Alsace Pass es el pase en el que entran un montón de actividades y museos. Nosotros reservamos el de 48 horas. Hay muchas cosas que puedes hacer con el pase, pero nosotros lo cogimos con idea de ir a ver a los monos en semilibertad, Cigoland, el museo de juguete de Colmar, el museo del chocolate, alquiler de bicicletas en Estrasburgo y el barco de Estrasburgo. También había otro pase para el norte de Alsacia y otro pase para la zona de Mulhouse, que incluye la entrada al parque temático de Le Petit Prince y más cosas. El pase se compra online. Lo importante es que cuando vas a entrar a los sitios, te piden el código QR. Le puedes hacer una captura de pantalla al ticket y así lo tienes más a mano. Es importante que mires qué entra en el pase y las cosas que más te acoplen para elegir tu ruta personalizada. Con esto que explico se ve una visión general de hacer turismo en Alsacia, pero lo importante es adaptar el viaje a cada uno.
Recorrido en Coche
Voy a contar el recorrido que hicimos en coche y las cosas que visitamos.
1º Día
Eguisheim
Hay un parking exterior de pago único; da igual que estés aparcado 10 minutos o tres horas, vale 4€ (Parking des Marroniers). Antes de adentrarte, hay unos mapas fuera para orientarte. Eguisheim destaca porque es un pueblo con un diseño circular. Tiene oficina de turismo, WC públicos y gratuitos, y muchos rincones preciosos que no podrás parar de fotografiar. Cuando nos íbamos hacia fuera, nos ofrecieron a degustar embutidos. Acabamos comprando longanizas que llevaban arándanos, buenísimas!


Turckheim
Aparcamos en el parking 5ª Pl. de la Republique. Parking gratuito exterior con baños públicos. Hay que saber que el día que hacen el mercado, porque ese día el parking está ocupado y es más difícil aparcar.
Paseo por Turckheim. Entras por la Puerta de Francia al centro histórico y llegas a la plaza Turenne. Hacia la derecha, junto a ella, se encuentra la plaza de la iglesia donde destaca el jardín de la Ville, el ayuntamiento (Hotel Ville) y la iglesia de Santa Ana. Aquí me llamó la atención la cantidad de “colibrís”, en verdad son esfinge colibrí; es precioso verlos como van por las flores extrayendo el néctar con ese pico tan alargado. En Navidad ponen en esta zona el mercadillo navideño y el calendario de Adviento. Vuelves hacia el principio y vas a la izquierda. Ahí se encuentra la Grand Rue, es la calle principal donde están las tiendas y se disfruta la arquitectura de Alsacia.
De aquí nos gustó mucho que había mucho Colibrí europeo, primero pensamos que eran abejorros, pero no, fue una experiencia encontrarlos alrededor de las flores.

Kaysersberg
Este pueblo destaca porque tiene un puente fortificado por donde pasa el río. Es más grande que los anteriores. Aquí aparcamos en zona azul y nos fuimos paseando hacia el centro. El paseo fue un poco más largo; en Google Maps me cuenta que paseamos 3,9 km aquí. Aconsejan aparcar en el Parking Gouraud, vale 1€ la hora, es barato. En la zona que aparcamos había un pequeño parque donde pueden jugar un ratito mientras nos comimos unos bocadillos.
Puedes empezar caminando por la Rue General de Gaulle (de las más bonitas y en Navidad la decoran), continúas andando hasta ”Pont Fortifie”, construido en 1514, que sirve como entrada al casco histórico. Pasas por encima del río Weis y te haces una bonita foto desde el lateral. Tienes que buscar la casa más bonita del pueblo, se llama Mansion Faller Brief (año 1594), que se ve desde el puente. Continúas andando y ahora te queda por ver la calle “Rue des Forgeons” (ahí montan el belén en Navidad). En el centro destaca la Fontaine Constantine (fuente). En la Place de la Marie está el ayuntamiento (estilo renacentista), la oficina de turismo y la iglesia Chapelle Saint (siglo XV). También tiene un castillo en ruinas (siglo XIII) Chateau du Schloss, que no visitamos porque estaba lejos y estábamos deseando llegar a Colmar y descansar un poco en la habitación.


Colmar
De aquí nos fuimos al hotel que ya tenía disponible nuestra habitación. Dejamos las cosas y, tras un pequeño descanso, nos fuimos al centro de Colmar. Directos a hacer un paseo en barca a “Sweet Narcise”. No tienes que reservar; con Google Maps te lleva a la ubicación, bajas las escaleras y a orillas del río hay una sombrilla donde está la persona que cobra los tickets para subir a la barca. La explicación durante el paseo la dan en francés o inglés.

Al terminar el paseo en barca, nos fuimos a pasear por Colmar, sólo pasear sin entrar a ningún museo. Nos quedamos prendados; no tenía grandes expectativas de Colmar, me sorprendió lo a gusto que estuve a pesar de ser tan turístico. Vimos sus rincones, lo que llaman la pequeña Venecia, y disfrutamos de un rico helado para compensar el gran paseo y que el niño no se enfadara por haber andado demasiado. En total andamos unos 7 km.

Cogimos el coche y nos dirigimos al Parc du Champ de Mars, donde encontramos las letras gigantes de COLMAR y unos chorros de agua que salen del suelo donde hay niños jugando. Aquí, mientras nos sentamos, miramos como nuestro niño jugaba sin parar con los chorros de agua que salían del suelo e hizo amigos que jugaban a la pelota. Día completo y agotador. Al hotel y a dormir.

2º Día
Después de desayunar, hicimos una parada técnica al Decathlon que estaba muy cerca del hotel. Fuimos a comprar chubasqueros porque nos llovió. Si quieres ser previsor te dejo el enlace para traertelo de casa. Lo que sí llevo de casa son los cubrezapatos de lluvia que sólo los encuentro online, ocupan poco sitio y son muy útiles para no ir todo el día incómoda con los pies mojados:
Este día activamos nuestros Alsace Pass de 48 horas. Así aprovechamos al máximo el pase con las actividades que nos entran. Nos fuimos a ver Riquewihr, un precioso pueblo con muchísimo encanto. Tenía muchas expectativas y no me defraudó para nada. Eso sí, llegamos muy pronto, por eso había poca gente y pudimos aparcar en zona azul muy cerca y disfrutar de un paseo tranquilo. Encontramos la tienda de artículos de Navidad que está abierta todo el año “Féerie de Nöel”; a mí me encantó, no es barata, pero algo nos llevamos de allí. Fuimos con chubasquero porque nos llovió, como íbamos equipados nos gustó el fresquito en el mes de julio.


De aquí nos fuimos a activar el pase a la Montagne des Singes. Los monos están en semilibertad. Antes de entrar, hay una zona de juegos para niños y adultos. Luego entras y la verdad es que impacta ver los monos tan cerca, a sus anchas, y ver cómo interaccionan entre ellos. Hay trabajadores que están pendientes de los clientes y de los monos durante el recorrido. Al salir de aquí, vuelves a jugar un rato más y así los peques se van contentos. Nos gustó mucho la experiencia en este sitio y la recomendamos.


Cogimos el coche y nos fuimos al Parque e atracciones de Cigoland, también entra en el pase. Aquí comimos. Es un parque de atracciones para niños de 2 a 13 años; hay animales, actividades, atracciones suaves y alguna moderada, toboganes y actuación de circo. No es un gran parque temático, pero para lo que cuesta, está genial para pasar el día. Nos fuimos al coche a descansar de un día muy completo. Como mi peque en ese momento tenía 9 años había cosas a las que no le apetecía subir porque eran para más peques, y otras que se subía en bucle.

De aquí nos fuimos a Ribeauville y aparcamos gratis en una zona con un gran parque infantil “City Garden 6ª rue du Cimetiere”. Y nos fuimos al parque a jugar y ver Ribeauville. Ya era tarde y había tiendas cerradas pero dimos un paseo por sus preciosas calles.

Y al hotel a dormir.
3º Día
Fuimos a Colmar y aparcamos en zona azul en la calle. Otra opción es aparcar en un parking grande, ya que los pequeños se llenan enseguida y podrías perder tiempo buscando otro parking.
Visitamos el museo del juguete de Colmar, donde el niño se lo pasó muy bien y no quería salir. En la planta baja hay una zona de juegos como ajedrez y otros juegos de madera, que mantienen entretenidos a los más pequeños. Luego, hay dos pisos llenos de una impresionante exposición de juguetes. Salimos del museo y compramos algo rápido para comer en una panadería para no perder tiempo.


Después, nos dirigimos dirección Estrasburgo e hicimos una parada para visitar el museo del chocolate, «Les Secrets du Chocolat«, que estaba incluido en el pase. Además de la exposición de chocolate, pudimos degustar distintos chocolates y nos dieron una cajita para llevarnos dos bombones a casa. Tuvimos la suerte de encontrar un hueco libre en un taller de chocolate donde, por 5€, hicimos nuestra propia tableta con los toppings y la forma que quisimos.


Luego fuimos a Estrasburgo. Queríamos aparcar en un parking de metro que incluía billetes de metro para hasta 4 personas, pero la altura de nuestra furgoneta excedía la entrada. Aparcamos en una zona gratuita y fuimos al metro, donde queríamos comprar billetes de todo el día. Un señor nos informó que no habría servicio de metro hasta el día siguiente debido a problemas técnicos, realmente era por manifestación. Decidimos alquilar bicicletas cercanas, justo en la parada de metro se podían alquilar usando una aplicación que nos descargamos siguiendo las instrucciones que ponía allí mismo.
Al llegar al centro de Estrasburgo en bicicleta, vimos mucha policía, la oficina de turismo (junto a la Catedral) estaba cerrada, y el paseo en barco que habíamos reservado con el pase de Alsacia estaba cancelado, con un cartel de disculpas. Fuimos hacia la «pequeña Venecia» de Estrasburgo y notamos que los comercios estaban tapiando sus escaparates y puertas con maderas debido a una gran manifestación prevista. Rápidamente comimos una tarte flambée en las afueras, recomendado por Tripadvisor, y nos fuimos a Alemania en coche.
Esta fue mi experiencia. En los viajes siempre ocurren imprevistos y lo mejor es adaptarse a la situación. Todo depende de la época del año, la compañía, tu estado de salud y el destino. Espero que esta información ayude a hacerse una idea de lo que hay para ver en Alsacia. Hay muchas más zonas para visitar, como parques naturales ideales para hacer rutas, y castillos, siendo el más importante el Haut-Koenigsbourg.
Yo hice una ruta exprés de 3 días completos con un ritmo intenso, pero puedes dedicar tranquilamente una semana y tendrás muchas cosas para hacer y visitar. En época navideña, probablemente dedicarás más tiempo a los mercadillos navideños que a los museos.
El pase Alsace Pass se compra online y se puede empezar a utilizar en cualquier momento. Si no quieres comprarlo, en los hoteles hay publicidad con descuentos para actividades, así que puedes elegir lo que económicamente te resulte más conveniente.
Espero que esta información anime a la gente a viajar y descubrir cosas nuevas sin barreras.
Vir consejo:
Nosotros pernoctamos en una furgoneta camperizada de camino a Colmar, en Belfort “Aire camping cars” com o he comentado arriba. La pernoctación es gratuita pero no hay agua ni WC, aunque sí hay contenedores de basura.
Este recorrido ofrece una mezcla perfecta de cultura, naturaleza y diversión para toda la familia. Cada día incluye actividades variadas para mantener a los niños interesados y felices mientras disfrutan de la belleza y la historia de Alsacia.
Felices viajes!
Con cariño, Vir












